Estudio de caso para la evaluación de una Agenda 21 Escolar municipal: El caso de Sant Cugat del Vallès

TítuloEstudio de caso para la evaluación de una Agenda 21 Escolar municipal: El caso de Sant Cugat del Vallès
Publication TypeBook Chapter
Year of Publication2010
AuthorsLlerena, G, Espinet, M
EditorJunyent, M, Cano, L
Book TitleInvestigar para avanzar en educación ambiental
Pagination159-181
PublisherOrganismo Autónomo Parques Naturales. Ministerio de medio ambiente y medio rural y marino
CityMadrid, Espanya
Abstract

En Sant Cugat del Vallès se desarrollan desde hace tiempo diversos programas municipales de educación ambiental. Centros escolares, educadores/as ambientales y ayuntamiento son los principales actores implicados. La Agenda 21 Escolar es uno de estos programas, y en nuestro municipio adopta una versión particular. La investigación que os describiremos a continuación quiere evaluar su funcionamiento, y quiere también intervenir en él para mejorarlo.

El Departamento de Didáctica de la Matemática y las Ciencias Experimentales de la Universidad Autónoma de Barcelona y el Ayuntamiento de Sant Cugat establecieron un convenio de colaboración para realizar una evaluación de dos de los programas municipales de educación ambiental: las actividades de medio ambiente del Plan de Dinamización Educativa (PDE) y el programa Agenda 21 Escolar (A21E). También se enmarca en el Doctorado Interuniversitario de Educación
Ambiental. La investigación sobre el PDE fue realizada por Pere Grau y Mariona Espinet (Grau y Espinet, 2008) y la evaluación de la A21E quedó a cargo del técnico de educación ambiental del área de Medio Ambiente del ayuntamiento, dirigido por la Dra. Mariona Espinet.

Esta evaluación, por lo tanto, es una investigación-acción (Carr y Kemmis, 1984) para el autor municipal, ya que investiga su propia práctica y su propio contexto laboral. En este artículo explicaremos qué innovaciones se han introducido como consecuencia de la evaluación.

En primer lugar querríamos justificar la estructura del artículo. Primero expondremos las preguntas que nos guían en la investigación. Después no expondremos el marco teórico que nos guía, ya que éste es un producto de la investigación: aunque partimos de inquietudes, de ideas y de valores previos, este proceso es claramente de aprendizaje, y una de las cosas principales que hemos aprendido es a mirar, a mirar de diferente manera a como miramos habitualmente. El ayuntamiento tiene que agradecerle a la universidad que no haya desembarcado con marcos teóricos bien establecidos, sino que se hiciera cargo con sensibilidad de que trabajaba con gente que debía hacer -colectivamente- su propio camino. Antes de los referentes teóricos, por tanto, expondremos lo que hemos hecho y cómo lo hemos hecho: la metodología. Después sí expondremos nuestros referentes teóricos. A continuación llegarán los resultados. Expondremos algunos aspectos
seleccionados para intentar ejemplificar lo mejor posible, ya que hemos construido unos relatos pormenorizados que explican diversas aserciones (Stake, 1998) o afirmaciones que hacemos sobre lo estudiado, sobre los casos. Todos estos resultados nos llevan a unas conclusiones. Son en gran parte la descripción de transformaciones que ya se han propuesto y puesto en marcha.

En segundo lugar querríamos describir brevemente el programa A21E de Sant Cugat para facilitar la lectura posterior. El programa, impulsado y financiado por el área de Medio Ambiente del ayuntamiento, tomó desde el primer momento la forma de ecoauditoría en los vectores de agua o energía. Según un informe técnico interno (Cantó, 2003), se identifican las siguientes fases: la fase de Preparación, la de Diagnosis del centro, la de elaboración del Plan de Actuación y actuaciones
en el centro y finalmente la de Seguimiento. La última no se ha llegado a poner nunca en marcha. Estaba definida, en el informe citado, como de establecimiento de indicadores. Consideramos que esta evaluación es esa fase de seguimiento, muy transformada desde la idea original.

La A21E de Sant Cugat comenzó como programa piloto en dos centros escolares, uno de primaria y uno de secundaria, con la idea de ampliarse después a todas las escuelas, si se daba un incremento del presupuesto. El incremento no se dio y se continuó ofreciendo a dos o tres centros escolares cada curso. El área de Medio Ambiente tenía previsto acabar la fase piloto en cuanto se hubieran realizado experiencias en todas las escuelas públicas. Al plantearnos la evaluación teníamos
este momento de cambio en mente, y pensábamos en aprovecharlo para introducir nuevos planteamientos.

Para llevar a cabo una experiencia de A21E en un centro educativo, el ayuntamiento entraba en contacto con el equipo de dirección para ofrecer el programa y contrataba aquellas empresas asesoras que fueran necesarias para las actuaciones participativas, educativas o técnicas que se requiriera. No había un planteamiento municipal de desarrollo propuesto, sino que se recogían pro-puestas de las empresas asesoras. Desde el ayuntamiento se ponía la condición de que fuera participativo,
especialmente en las fases de Diagnosis y elaboración del Plan de Acción y eran las escuelas las que escogían el asesoramiento que deseaban entre unas opciones.

URLhttp://www.magrama.gob.es/es/ceneam/recursos/documentos/Investigar_para_avanzar_tcm7-158866.pdf
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