Bruna Alvarez

bru1.jpgSoy Doctora en Antropología en la UAB (2017) con una tesis doctoral que analizó las influencias del mercado laboral y las relaciones de género en las decisiones reproductivas, principalmente de las mujeres, que fue supervisada por Diana Marre y financiada a través de una beca FPU (FPU12/04629), la que además me permitió desarrollar distintas tareas de gestión, comunicación, organización y difusión en el grupo de investigación AFIN.

Desde que finalicé la tesis, soy investigadora postdoctoral del mismo grupo, en el proyecto Deseos parentales y derechos reproductivos y filiales: miradas interdisciplinares sobre decisiones reproductivas y ‘orígenes’ en reproducción asistida, adopción y subrogación (2016-2019), financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad y dirigido por Diana Marre.

 A la vez, formo parte de las profesionales del Centro AFIN, dedicándome a hacer transferencia de investigación desde los ámbitos de salud y educación.

En el ámbito de la salud realizo acompañamientos a personas que están realizando tratamientos de reproducción asistida aplicando una perspectiva antropológica. Para ello he realizado distintos cursos de especialización en la ESHRE (European Society of Human Reproduction) y en la BICA (British Infertility Counselling Association).

En el ámbito de educación estoy coordinando tres proyectos de intervención en las comunidades educativas:

- SexAfín: educación afectivo-sexual y reproductiva en las escuelas de primaria, junto con Estel Malgosa, Marta Mayoral y Victòria Badia.

- Diversidad familiar en la escuela, junto con Beatriz San Román.

- Crecer juntos: crianza, comunicación y bienestar familiar, junto con Beatriz San Román y Victòria Badia.

 

Mi contacto con el grupo AFIN empezó en 2009, en una conversación en el pasillo de la facultad de Letras de la UAB preguntándole a Diana, profesora entonces de Antropología Económica, si la Publicación AFIN se publicaba solo en castellano por un motivo ideológico o porque no había nadie quien hiciera la traducción.

Al ser por una falta de mano de obra, fui primero traductora de la Publicación AFIN y después coordinadora de la misma junto con Victoria Badia, hecho que me permitió mientras estaba estudiando la licenciatura de antropología y trabajando de arqueóloga, empezar a formar parte de un grupo de investigación universitario.

Casi una década después de esa conversación por los pasillos, puedo decir que me he convertido en antropóloga –con tesis doctoral incluida–, a la vez que me convertía en madre de mi hija Núria (10 años) y de mi hijo Arnau (7 años), viendo partir, al poco tiempo, a su padre hacia la inmensidad del mar.